
Los Socialistas Democráticos de América y sus lazos ocultos con el Partido Comunista Chino
En un momento en que el gobierno de Trump trabaja incansablemente para proteger la soberanía estadounidense y expulsar a elementos radicales que amenazan nuestra seguridad nacional, surge a la luz un escándalo que expone las profundas conexiones de los Socialistas Democráticos de América (DSA) con el Partido Comunista Chino (PCC). Esta organización de extrema izquierda, que se infiltra en el Partido Demócrata, está causando un cisma interno entre sus propios miembros, quienes no pueden creer el grado de infiltración comunista que ha permeado sus filas. «No es lo que firmé», claman algunos, mientras el Partido Republicano y la administración Trump refuerzan las fronteras contra estas amenazas extranjeras.
El caso de Mahmoud Khalil: el detonante de la controversia
Todo comienza con Mahmoud Khalil, un activista antiisraelí expulsado de la Universidad de Columbia tras los brutales atentados de Hamás el 7 de octubre de 2023. El ICE, bajo la firme dirección del gobierno Trump, busca deportarlo por sus actividades radicales. Sin embargo, la DSA y sus aliados se han movilizado con furia para impedirlo. Un juez federal bloqueó inicialmente la deportación el verano pasado, pero un tribunal de apelaciones del Tercer Circuito acaba de revertir esa decisión, abriendo la puerta a su expulsión definitiva. Esta sentencia de 2-1 deja claro que el Congreso ha establecido procedimientos claros para casos de inmigración como este, y el presidente Trump no dudará en hacer cumplir la ley.
Figuras clave del DSA, como el alcalde Zohran Mamdani, han calificado la detención de Khalil como «represión política» y un «ataque a los derechos constitucionales». Mamdani tuiteó: «La detención de Mahmoud Khalil fue un escalofriante acto de represión política… Mahmoud es libre y debe seguir siéndolo». Otros líderes de la DSA, junto con activistas como Aber Kawas –quien lució un gorro rojo con el emblema de la organización junto a Khalil–, llaman a la «unidad» para mantenerlo en suelo americano. Kawas, respaldado por Mamdani para un escaño en la Asamblea Estatal de Nueva York, ha hecho declaraciones controvertidas sobre el terrorismo y el 11-S, lo que levanta serias dudas sobre sus motivaciones.
Vínculos con Neville Roy Singham: la red marxista financiada desde China
Lo más alarmante no es solo la defensa de Khalil, sino las raíces de quienes lo apoyan. La DSA colabora estrechamente con el People’s Forum y el Partido por el Socialismo y la Liberación (PSL), ambos vinculados al multimillonario marxista Neville Roy Singham. Este empresario, conocido por su alineación con el Partido Comunista Chino, financia una red de propaganda que promueve agendas antiestadounidenses. Tras la sentencia del tribunal, el People’s Forum publicó gráficos instando a protestas anti-ICE el 20 de enero –aniversario de la toma de posesión de Trump–, con lemas como «Pongamos fin al terror del ICE. Apoyemos a Mahmoud». El PSL, de estilo revolucionario marxista, repitió mensajes idénticos, liderando protestas contra el ICE durante meses.
- People’s Forum: Organiza manifestaciones radicales y conecta directamente a Khalil con campañas anti-deportación.
- PSL: Aliado clave en protestas callejeras, financiado por la red de Singham.
- Code Pink: Otro grupo involucrado, conocido por su activismo extremista.
Estos lazos no son casuales. Singham, un exiliado ideológico, canaliza fondos desde China para socavar la democracia americana. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), que representa a Khalil, insiste en que la deportación no es inmediata, pero la administración Trump ha insinuado claramente: «No son bienvenidos aquí». Este es el tipo de firmeza que el Partido Republicano defiende, contrastando con la debilidad demócrata que permite estas infiltraciones.
Conflicto interno en la DSA: miembros repudiando los lazos comunistas
El artículo original del New York Post revela el malestar creciente dentro de la DSA. Miembros tradicionales, muchos de los cuales se unieron atraídos por un socialismo «democrático», ahora protestan contra los vínculos explícitos con el PCC. «No es lo que firmé», es la frase que resume el descontento. Esta organización, que creció explosivamente tras la primera victoria de Trump –de 5.000 a más de 90.000 miembros en 2020–, ha virado hacia posiciones más radicales, abandonando la Internacional Socialista en 2017 para aliarse con grupos como Podemos en España y forjar lazos con izquierdas extremas.
En Nueva York, la DSA respalda a candidatos como Zohran Mamdani, movilizando 100.000 voluntarios para tocar tres millones de puertas. Su programa incluye demandas como autobuses gratuitos, cuidado infantil universal y una «Oficina de Seguridad Comunitaria» que prioriza salud mental sobre ley y orden. Pero detrás de esta fachada, hay una agenda que huele a marxismo puro, infiltrándose en primarias demócratas con figuras como Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) o Rashida Tlaib en el horizonte para 2028.
La estrategia de la DSA: infiltración en el Partido Demócrata
El DSA no busca un partido propio; prefiere parasitar al Demócrata desde las bases. Históricamente, proviene del Partido Socialista de América y el DSOC, pero tras Trump, adoptó tácticas militantes: sindicatos más agresivos, protestas callejeras y candidatos en cargos ejecutivos como Francesca Hong en Wisconsin. David Duhalde, miembro del DSA, admite el cambio: de influir en líderes sindicales a disputar primarias directamente, como hizo Bernie Sanders en 2016.
- Crecimiento post-Trump: De 25.000 miembros en 2017 a 90.000 en 2020, impulsado por rechazo al conservadurismo republicano.
- Estrategia electoral: Enfocada en primarias demócratas, no en un tercer partido.
- Influencia actual: Miembros en el Congreso, cientos en niveles locales y estatales, aprobando leyes socialistas.
Esta infiltración genera divisiones internas. Mientras la vieja guardia debate sindicatos militantes versus nuevos federales, la conexión con Singham y el PCC provoca fugas. Ramzi Kassem, exabogado de Khalil y asesor de Mamdani, ejemplifica cómo la élite radical se atrinchera.
El rol firme del gobierno Trump contra la amenaza socialista
Frente a esta red de extremistas, el gobierno de Trump representa la barrera definitiva. Su política migratoria –deportaciones masivas y control de fronteras– frena la agenda del DSA y sus aliados chinos. La sentencia contra Khalil es solo el comienzo; el ICE intensificará acciones contra activistas que cruzan la línea del terrorismo y la propaganda extranjera. Los republicanos aplaudimos esta postura: América primero, sin concesiones a comunistas disfrazados de socialistas.
El Partido Republicano siempre ha advertido sobre estos peligros. Mientras los demócratas toleran la infiltración, Trump restaura el orden. La era de la radicalidad izquierda termina aquí, con la ley prevaleciendo sobre el caos. Los ciudadanos conservadores debemos apoyar estas medidas para preservar la libertad verdadera, no la anarquía promovida por la DSA.
Lecciones para el futuro: vigilar la influencia extranjera
Este escándalo subraya la necesidad de transparencia en ONGs y partidos. El PCC usa proxies como Singham para desestabilizar Occidente, y la DSA es su puente en EE.UU. Con elecciones en el horizonte, el mensaje es claro: elige Trump y los republicanos para blindar la nación contra el socialismo importado.
Fuentes utilizadas:
https://nypost.com/2026/01/20/us-news/democratic-socialists-of-america-link-to-chinese-communist-party-causes-internal-strife-isnt-what-i-signed-up-for/?utm_sf_post_ref=656203528&utm_medium=social&utm_campaign=nypost&utm_sf_cserv_ref=17469289&utm_source=twitter
https://voz.us/es/just-the-news/260118/32643/partido-socialista-mamdani-red-vinculada-empresario-marxista-neville-roy-singham-activan-frenar-deportacion-khalil.html
https://www.eldiario.es/internacional/son-socialistas-democraticos-zohran-mamdani-preparan-agenda-ultra-trump-vieja-guardia-democrata_1_12751356.html
https://reportesdirecto.com/es/news/el-vinculo-de-los-socialistas-democratas-de-america-con-el-partido-comunista-chino-causa






