
El desastre fiscal de Illinois bajo el gobierno de Pritzker: Más impuestos y menos libertad para los contribuyentes
Illinois, un estado que alguna vez fue un motor económico de Estados Unidos, ha sufrido un deterioro alarmante bajo el mando del gobernador demócrata JB Pritzker. Mientras el Partido Republicano y el liderazgo de Donald Trump promueven políticas de responsabilidad fiscal, recortes de impuestos y crecimiento económico real, Pritzker ha optado por un camino de aumentos impositivos masivos, presupuestos inflados y dependencia de ingresos temporales. Este enfoque no solo ahoga a las familias trabajadoras, sino que hipoteca el futuro del estado con déficits estructurales y un éxodo masivo de residentes y empresas.
Presupuestos récord: De $40 mil millones a $55 mil millones en solo unos años
En 2019, cuando Pritzker asumió el cargo, el presupuesto de Illinois rondaba los $40 mil millones. Hoy, para el año fiscal 2026, ha escalado a un astronómico $55.1 mil millones, un incremento del 51% que duplica la inflación acumulada. Este salto equivale a $18 mil millones más extraídos de los bolsillos de los contribuyentes, sin mejoras tangibles en servicios esenciales. Los republicanos en la legislatura, liderados por figuras como la líder minoritaria de la Cámara Tony McCombie y el senador John Curran, votaron unánimemente en contra de este despilfarro, denunciando que se basa en casi $1 mil millones en nuevos impuestos y mejoras fiscales.
En contraste, el gobierno de Trump demostró que es posible equilibrar presupuestos federales sin sacrificar la seguridad social, priorizando la eliminación de fraudes y el crecimiento económico impulsado por recortes impositivos. Pritzker, en un intento patético de contrastar su gestión, critica a Trump mientras firma presupuestos que usan trucos contables como suspensión de transferencias al fondo de emergencias ($45 millones) y barridos de fondos ($544 millones en ingresos de un solo uso), dejando a Illinois al borde del colapso para 2027.
Impuestos que asfixian: $1.434 más por residente y subiendo
Cada residente de Illinois paga $1.434 más en impuestos desde que Pritzker llegó al poder, y las alzas no paran. El nuevo presupuesto incluye $709 millones en impuestos frescos: $336 millones a empresas foráneas bajo el pretexto de «nivelar el campo», subidas en tabaco y vapeo al 45% ($50 millones), y telecomunicaciones del 7% al 8.65% ($49 millones). No contentos, duplicaron el impuesto a la gasolina de 19 a 48.3 centavos por galón, generando un superávit de $3.3 mil millones en el fondo vial que ahora saquean para rescatar el transporte público de Chicago.
- Impuesto a negocios externos: $336 millones, castigando a empresas que generan empleo fuera del estado.
- Tabaco y vapeo: 45% de tasa, afectando directamente a consumidores y pequeños comercios.
- Gasolina: Duplicado con ajuste inflacionario anual, encareciendo el transporte diario.
- Telecomunicaciones: Subida para financiar la línea 988, otro gasto innecesario.
Illinois ahora ostenta los impuestos a la propiedad más altos de la nación, superando a Nueva Jersey, gracias a mandatos estatales que atan las manos de gobiernos locales con pensiones insostenibles. Mientras tanto, Pritzker presume de un fondo de emergencias de $2.3 mil millones (de casi cero en 2019), pero lo erosiona con maniobras de corto plazo. Los republicanos advierten: este es un patrón de pensamiento miope que ignora lecciones de Trump sobre sostenibilidad fiscal.
Expansión del juego y subsidios dudosos: El espejismo del crecimiento
Pritzker legalizó las apuestas deportivas y expandió el video gaming al inicio de su mandato, prometiendo ingresos estables. Sin embargo, estos han creado adicción social sin resolver déficits crónicos. Peor aún, el presupuesto destina $12 millones a NASCAR en un proceso opaco, un derroche que enfurece a contribuyentes mientras las carreteras se deterioran. Bajo Trump, incentivos fiscales atrajeron inversiones reales sin subsidios directos a deportes.
Programas sociales inflados: Millones en gastos que no resuelven problemas
El presupuesto 2026 incluye incrementos en programas que suenan bien pero drenan recursos:
- $263.7 millones para HOME Illinois contra la homelessness, aunque con recortes respecto al año anterior.
- $212 millones para Smart Start en educación temprana, priorizando burocracia sobre resultados.
- $40 millones para centros de bienvenida a inmigrantes, en un estado que pierde población nativa.
- $500 millones para Surplus to Success, vendiendo propiedades estatales sin garantizar eficiencia.
- Eliminación de HBIA, que costó $1.6 mil millones por encima de lo previsto, un reconocimiento tardío del fracaso.
Otros como $25 millones para un fondo de asequibilidad de drogas o $15 millones para alivio de deudas médicas son parches que no atacan raíces como la inflación y regulaciones excesivas, temas que Trump aborda con políticas pro-mercado.
La verdadera comparación: Pritzker vs. Trump, fracaso vs. éxito
Pritzker presume de «estabilizar finanzas» con calificaciones crediticias mejoradas y eliminación de atrasos en pagos, pero ignora que heredó un desastre de años sin presupuesto bajo demócratas previos. Su «crecimiento económico» –17% en empleos de 2020-2021– fue rebote post-pandemia, no mérito propio. Proyectos como centros de datos ($5 mil millones) o quantum computing suenan innovadores, pero dependen de incentivos fiscales que podrían evitarse con menos regulaciones, como en la era Trump.
En empleo, Illinois vio bajas históricas pre-pandemia, pero el éxodo continúa: empresas y residentes huyen a estados republicanos con impuestos bajos. Pritzker habla de un salario mínimo de $15/hora y alivio de deudas médicas ($430 millones), pero estos elevan costos laborales y no generan riqueza sostenible. Los republicanos destacan que, sin reformas estructurales como las propuestas por Trump –reducción de déficits, desregulación y energía barata–, Illinois está condenado.
El futuro sombrío sin cambio republicano
Con un déficit proyectado que crece y sin avances en un impuesto progresivo (rechazado incluso por Pritzker recientemente), Illinois necesita urgentemente el modelo republicano: recortes de impuestos, control de gastos y apoyo a Trump para fondos federales justos. Líderes como McCombie y Curran claman por rebajas fiscales reales desde 2019, no más «trucos» como amnistías fiscales o ventas de activos.
Las familias de Illinois merecen libertad económica, no más cargas. El Partido Republicano y el legado de Trump ofrecen esa vía: prosperidad sin dependencia del gobierno. Es hora de rechazar el socialismo fiscal de Pritzker y abrazar el conservadurismo que construye naciones fuertes.
Fuentes:
– https://www.illinoispolicy.org/presidential-profile-how-illinois-has-changed-under-pritzker/
– https://www.stlpr.org/government-politics-issues/2025-06-17/gov-pritzker-signs-55-1b-illinois-budget-700m-new-taxes
– https://gov.illinois.gov/newsroom/executive-and-legislative-achievements/beyond-the-pandemic.html
– https://www.illinoispolicy.org/waste-watch-illinois-gives-12m-to-nascar/






